Quien quiera quedarse en Turquía más allá del periodo sin visado necesita un ikamet izni, el permiso de residencia. El trámite pasa por la Göç İdaresi, la Dirección General de Migración, y está bien organizado, pero es implacablemente formalista. Un papel que falta no da lugar a una consulta ni a un apaño: da lugar a una cita nueva.

Hay dos cosas que sorprenden casi a cualquiera que llega. La primera: la cita se pide por internet y la asigna el sistema, no la eliges tú, de modo que tu calendario se adapta al suyo y no al revés. La segunda: tu contrato de alquiler no sirve tal cual está. Tiene que pasar por el noter, el notario, y eso cuesta tiempo y dinero que mucha gente no había metido en sus cuentas.

Sobre la pronunciación conviene decir algo antes de empezar. El turco se escribe tal como suena, lo que facilita mucho el arranque a quien viene del español, donde pasa algo parecido. La c suena como una y muy marcada, la de cónyuge o inyección. La ç es nuestra ch. La ş es la sh inglesa. La ğ no se pronuncia: alarga la vocal anterior. La z es una s zumbante, la de desde, y nunca la z española. La h se pronuncia siempre, aspirada. Y luego están las tres vocales que en español no tenemos y que no hay más remedio que trabajar: la ı sin punto es un sonido apagado y oscuro, algo así como una u dicha con la boca en posición de e; la ö se hace poniendo la boca como para una o y diciendo una e; la ü, boca de u diciendo una i. El acento suele caer en la última sílaba.

La oficina y el camino hasta ella

Göç İdaresi (göch idaresí): la Dirección de Migración. El nombre completo es más largo, pero así la llama todo el mundo.

Randevu (randevú): la cita. Viene del francés y se retiene sin esfuerzo.

e-Devlet (e-devlet): el portal estatal en línea. Prácticamente cualquier gestión empieza ahí, y sin acceso te quedas sorprendentemente inmóvil.

Nüfus Müdürlüğü (nüfus müdürlüú): la oficina del registro civil y de población. Se ocupa de los datos de domicilio y de los documentos de identidad.

Sıra numarası (sıra numarasí): el número de turno.

Görevli (görevlí): el funcionario, la persona que te atiende en la ventanilla. Literalmente, "el que tiene un cometido".

Tus documentos

Pasaport (pasapórt): el pasaporte.

Yabancı kimlik numarası (yabanyí kimlík numarasí): el número de identificación de extranjero, abreviado YKN. Empieza siempre por 99 y, desde el momento en que lo tienes, es tu cifra más importante en el país.

İkametgah (ikametgáh): el domicilio y, en contexto administrativo, también el certificado de domicilio.

Kira sözleşmesi (kirá sözleshmesí): el contrato de alquiler. Para la solicitud lo necesitas como noter tasdikli kira sözleşmesi, es decir, con la firma legitimada ante notario.

Noter (notér): el notario. Una figura central de la vida cotidiana turca, mucho más presente de lo que estarás acostumbrado.

Yeminli tercüman (yeminlí teryümán): el traductor jurado. Los documentos emitidos en tu país suelen necesitar traducción jurada.

Apostil (apostíl): la apostilla. Consíguela en tu país de origen antes de viajar. Gestionarla después, a distancia, se complica bastante.

Sağlık sigortası (saalík sigortasí): el seguro médico. Acreditarlo es requisito para el permiso de residencia.

Biyometrik fotoğraf (biyometrík fotoóraf): la foto biométrica. Lleva más de las que te pidan.

Los trámites

Başvuru (bashvurú): la solicitud.

İkamet izni (ikamét izní): el permiso de residencia. En la calle mucha gente dice simplemente oturma izni, literalmente "permiso para sentarse".

Uzatma (uzatmá): la renovación.

Harç (harch): la tasa.

Belge (belgué): el documento. Evrak (evrák) se refiere al expediente entero.

Fotokopi (fotokopí): la fotocopia. Aquí vale lo de siempre: más de las que crees.

İmza (imzá): la firma.

Onay (onái): la confirmación, la aprobación.

Las palabras que ojalá no necesites

Eksik evrak (eksík evrák): documentación incompleta.

Reddedildi (reddedildí): denegado.

İtiraz (itiráz): el recurso.

Vize ihlali (vizé ihlalí): la infracción de las condiciones del visado.

Sınır dışı (sınír dıshí): la expulsión. Literalmente, "fuera de la frontera".

Tekrar gelin (tekrár guelín): "vuelva otra vez". La frase que nadie quiere oír.

Por qué esto rinde más que una app de traducción

Cursos de turco para hispanohablantes hay unos cuantos, y casi todos arrancan por la vida en la cafetería: pedir un té, preguntar un precio, dar las gracias. No está mal, y de hecho es por donde hay que empezar. Pero no te prepara para la mañana en la que se decide si puedes quedarte, que es una conversación de otra naturaleza y con otro vocabulario. Este vocabulario es específico, vuelve puntualmente en cada renovación y no aparece en ningún manual, precisamente porque nadie lo considera material de primer nivel. Para quien vive allí, es exactamente lo contrario.

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